agrupación forestal de gestión conjunta

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PREGUNTAS FRECUENTES

Es una forma de organización en la que varios propietarios forestales gestionan sus terrenos de manera coordinada, manteniendo la propiedad individual, pero tomando decisiones conjuntas sobre aprovechamientos, tratamientos silvícolas y protección del monte.

 

 

En Galicia la propiedad forestal está muy fragmentada. La gestión conjunta permite superar esta limitación, mejorar la rentabilidad del monte, reducir costes y facilitar una planificación forestal más eficiente y sostenible.

La agrupación facilita el acceso a ayudas públicas, mejora el poder de negociación en la venta de madera, optimiza los trabajos forestales y permite realizar inversiones que serían inviables de forma individual.

Sí. La gestión coordinada permite mantener el monte limpio, planificar desbroces y tratamientos preventivos y reducir el abandono, lo que disminuye significativamente el riesgo y la propagación de incendios forestales.

Las Agrupaciones Forestales de Gestión Conjunta son una forma de reunir la superficie suficiente para realizar una gestión más eficaz de los aprovechamientos agrícolas o forestales sin tener que aportar la propiedad de las fincas. Esta figura está considerada de interés público, por lo que tiene prioridad para acceder a beneficios fiscales y subvenciones públicas. Los estudios de rentabilidad confirman que, en un monte ordenado, los índices de rentabilidad son mucho mayores, por lo que la gestión conjunta del uso del monte es un motor de la economía en el ámbito rural.

No. Los propietarios conservan la titularidad de sus fincas. La agrupación establece normas de gestión comunes, pero las decisiones se adoptan de forma consensuada y orientadas al beneficio colectivo y al aprovechamiento sostenible del monte.

Actualmente, el monte en Galicia se dedica principalmente a la extracción de madera de pino y de eucalipto. Sin embargo, un monte sujeto a ordenación forestal ofrece múltiples usos complementarios que diversifican la actividad y aumentan su valor ambiental y económico:

  • La absorción y fijación de CO₂, que contribuye a la lucha contra el cambio climático y puede generar oportunidades vinculadas a los mercados de carbono.
  • El aprovechamiento de resina, especialmente en masas de coníferas, como recurso renovable con demanda industrial.
  • La micología permite la recolección regulada de setas y hongos, generando ingresos adicionales y potenciando el uso recreativo del monte.
  • La apicultura forestal favorece la producción de miel de calidad y contribuye a la polinización y a la biodiversidad.
  • La ganadería extensiva ayuda a mantener el monte limpio, reduce el riesgo de incendios y permite un aprovechamiento sostenible del territorio compatible con la conservación ambiental.